martes, 10 de febrero de 2015

Re-existencia y voluntad en la lucha contra el extractivismo


La diversidad de nuestros territorios
son el dulce para las transnacionales.
Al menos, en el diálogo sobre
 actividades extractivas y luchas territoriales,
los ponentes desde sus experiencias
confirman la ambición de empresas
y el silencio de poderes del Estado.


[Pedro Moncayo, Pichincha] Explotación maderera, minera  junto con incumplimiento de compromisos ambientales, invasión de tierras, maltratos. Desde los años 70´s se vive esto en diversos territorios del país pero las comunidades desde estos contextos “empiezan generando iniciativas productivas como alternativas de economía” describió Paul Gualotuña en la mesa “Reconstrucción ecológica del territorio” dentro del II Encuentro Nacional de Agroecología [II ENA] realizado el pasado mes de octubre. “Para nosotros en la zona de Intag nuestro mercado es nuestra finca”.

Foto: Pk Thevetia
Al noroccidente de Pichincha se encuentra el valle de Intag que con gran diversidad en climas y latitud han vivido amenazados por extracciones, contaminación e imposiciones políticas. “El apoyo que nosotros necesitamos en el campo es un derecho que el Estado tiene que darnos y garantizarnos, así que no tenemos que dejarnos condicionar” señaló Gualotuña y por ello en el territorio realizan proyectos encaminados “a un buen aprovechamiento del patrimonio y riquezas que tenemos en paisajes, hídrica, cultural, biológica y social que si se puede valorar y bien aprovechar” sin imposiciones. “Nuestra resistencia a sido con propuestas compañeros, propuestas de vida que nos hemos encargado de irlas construyendo durante estos casi 20 años de resistencia con serenidad, con dignidad y con autodeterminación del territorio” detalló.

Por Orellana en la parroquia de Dayuma, el petróleo y actualmente la palma africana han sido razón para que los habitantes no duerman bien. Represión, contaminación, enfermedades, muerte. Han querido plantear proyectos ecoturísticos pero se han cerrado las competencias para los pobladores. “¿Cómo es que el gobierno dice el buen vivir si esta quitando las oportunidades y haciendo difícil el acceso?” expresó  Victor Grefa actual Vocal de la junta parroquial dentro de la comisión de obras públicas y nacionalidades. Como funcionario de su territorio se encuentra pidiendo apoyo ya que describe “Estoy encaminando donde no tenemos agua, no tenemos escuelitas, no tenemos alumbrado publico, no hay luz eléctrica” y la presión de la explotación favorece a los poderosos y trasnacionales invasores del lugar que engañan para entrar al territorio, ofrecen trabajos a campesinos, provocando que abandonen sus fincas. “Cuando regresaron, la finca estaba remontada y no pudieron recuperar su cultivo, algunos salieron a vivir en la ciudad” describió Grefa. 
Foto: Benjamin Macas
¿Por qué nos está pasando todo esto? Preguntó Aber Arpi tercer expositor de la mesa, quien es campesino de Santa Isabel de Azuay y presidente de la Asamblea de los pueblos del sur. Desde los 70´s llegaron las petroleras al país entre fiestas por creer “que saldriamos de la pobreza” pero más bien se lloró desgracia. Después, el sistema neolibral, la revolución verde y ahora esta revolucion ciudadana. “hay que repensar las cosas” e informarnos porque a veces “no sabemos si nuestras zonas ya están concesionadas” como en tierras saraguro donde más del 50% ya lo está. “Hay mucos riesgos de los que estar atentos, es hora de tener una posición mas firme de ver la realidad ” advierte Arpi, “necesario levantar procesos de poder popular donde valoremos lo que tenemos,  donde levantemos la cabeza y digamos: ya no queremos que nos den hablando otros, que nosotros también tenemos voz” porque “sin tierra limpia y sana, sin semillas, sin agua, ¿Dónde vamos a hacer agoecologia? Dicen que nos van a sacar de la pobreza acabando con los cerros”.

De entre el público salieron reflejos de estos tres casos como en las costas de Manabí con los cultivos de palma, desde Pedro Moncayo con las floricultoras. “Quiero llamar a la unidad a la lucha unificada. Sean amazónicos, sean indios, sean montubios o sean mestizos, nos va a llevar a una lucha digna” manifestó un asistente.

“Hay que empezar no a resistir, sino a re-existir. Requiere de una voluntad de las bases de nosotros, no del gobierno.” Compartió otro campesino. “Basta con el pedacito de tierra que tenemos, para empezar a construir un nuevo Ecuador”. La invitación es que empecemos a tener y recoger el conocimiento, y a poner en práctica algunos saberes que están en cada uno de nosotros. Unificando dichas opiniones Abel Arpi cerró diciendo “no voy a dedicarme sólo a ver qué es lo que están haciendo los demás, sino cuánto estoy haciendo yo también y cuánto puedo aportar en el cambio”.

Como parte de la exigencia colectiva en el II ENA se exigió la libertad del compañero Javier Ramírez que injustamente fue sentenciado por delito de rebelión a de diez meses de cárcel y que recientemente salió en libertad. “informarnos es el punto mas importante” se escuchó decir en esta mesa del II ENA o como bien describió Gualotuña “desinformarnos ya que estamos luchando frente a un marketing  político de mentiras”.


Para conocer más:

* Consulta las ponencias completas de Paul Gualotuña / Abel Arpi / Víctor Grefa / Foro público
* Sobre la salida de Javier Ramírez.
* Observatorio de Conflictos Mineros de America Latina [OCMAL]
* Extraccion de gas y petróleo en la amazonía [WWF]
* Tres temas a consulta prelegislativa por la Ley de Tierras [La Hora]

Público y ponentes en el IIENA
Foto: Pk Thevetia