sábado, 14 de enero de 2017

El gasolinazo representa el fin de nuestra soberanía alimentaria, energética y nacional

CEA - MAELA 
SOLIDARIDAD CON LOS CAMPESINOS MEXICANOS
En toda América Latina, más y más campesinos toman como horizonte la Agreocología para enfrentar la política agraria a favor del agronegocio, de los monocultivos y de las grandes empresas de los agrotóxicos y semillas transgénicas. 

Expresamos nuestra solidaridad con los pequeños y medianos productores  que frente a las últimas medidas económicas del gobierno mexicano, levantan su voz para exigir un cambio radical en la política agraria que recupere soberanía alimentaria y frene el desastre económico en el campo.

Reenviamos una parte del manifiesto de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC),  

Nuestra posición y demandas:
1. Rechazamos el gasolinazo del Gobierno Federal y del Pacto contra México (PRI-PAN-PRD)....
2. Exigimos que las refinerías de Pemex trabajen al 100% de su capacidad instalada y se revierta la política dependencia energética....
3. Demandamos que se reviertan la reformas energética y fiscalaprobadas por los partidos del Pacto contra México. Es una obligación rescatar la soberanía energética del país si es que queremos ser una país con soberanía y derecho al desarrollo.
4. Reiteramos nuestra exigencia histórica de renegociar o excluir el capítulo agropecuario del TLCAN, ante las promesas incumplidas de dicho tratado hacia el campo mexicano y la decisión del presidente electo de los Estados Unidos de renegociarlo o cancelarlo, para recuperar nuestra soberanía alimentaria, rescatar al campo y garantizar los derechos de los campesinos y comunidades rurales a una vida digna y a preservar sus territorios, cultura y modos de vida. Reiteramos, asimismo, nuestro tajante rechazo al TPP.
5. Exhortamos a las organizaciones de productores del país a adoptar modelos de producción agroecológica con base en conocimientos integrados, producción local de bioinsumos, energía renovables, cadenas cortas de suministro y organización local autogestiva, y a romper las cadenas que nos han atado al modelo productivo de la mal llamada revolución verde que excluye a los pequeños productores y concentra los subsidios públicos en muy pocas manos, y que nos ha hecho dependientes de monopolios trasnacionales; de insumos importados, cotizados en dólares, derivados de hidrocarburos y que dañan agua, suelo, planta, aire, salud humana y animal; de cadenas largas de suministro; uso intensivo y dispendioso de maquinaria, agua, energía no renovable; entre otros hechos contraproducentes e insostenibles. Se trata de dejar de producir en dólares de forma no sustentable y vender en pesos, y empezar a producir en pesos y de manera sustentable para vender en pesos (mercado interno) y en dólares (exportación). Nada nos impide tomar el camino de la productividad y rentabilidad sustentable con independencia, soberanía y sustentabilidad.
6. Demandamos al gobierno federal y al Congreso de la Unión que se declare al sector agropecuario en situación de emergencia nacional y se establezca un Programa Emergente de Rescate del Campo que incluya los siguientes puntos centrales: a) precios de los energéticos al nivel de 2016; b) masificación del programa de financiamiento al pequeño productor de la FND, preservando las tasas de 2016; c) establecimiento de precios-objetivo remunerativos para los cultivos básicos y estratégicos y la obligación de compras gubernamentales de última instancia; d) un programa apoyos integrales a los pequeños productores tal y como la ha propuesto la Iniciativa Valor al Campesino, recomendado el Coneval y ordenado la SHCP y la Cámara de Diputados. Al respecto, la Sagarpa ha sido omisa y ha preferido un diseño inercial, disperso, ineficaz y clientelar; y, e) apoyos integrales a la capacitación y asistencia técnica a través de organizaciones económicas de productores locales y no vía despachos ni prestadores de servicios profesionales.

Hacemos un llamado respetuoso a las organizaciones y movimientos campesinos nacionales, regionales y locales a construir un gran movimiento nacional en torno a una agenda mínima estratégica no negociable de defensa de la soberanía alimentaria y energética del país y a evitar utilizar el gasolinazo para negociaciones parciales e inmediatistas que solo dividen, diluyen y desvían el descontento campesino.

Asimismo, hacemos un llamado a rechazar el oportunismo de partidos......, 

¡El campo no aguanta más. El país tampoco!
¡Sin soberanía energética no hay soberanía alimentaria. Sin maíz no hay país y sin frijol tampoco!
¡Defender la soberanía alimentaria y la soberanía energética es defender la soberanía nacional!